Círculos de piedras, Edad del Bronce

publicado a la‎(s)‎ 25 dic. 2011 1:33 por admin fhb
Excavación realizada por Carine Calastrenc, Mariví Pastor Sánchez y Juan José Ruiz López.

La Fundación Hospital de Benasque llevó a cabo una serie de prospecciones arqueológicas en el entorno del Valle de Benasque, que descubrieron buen número de estructuras e indicios susceptibles de conservar restos arqueológicos de diferente índole.

Debido a la prospecció efectuada se hallaron un círculo de piedras situadas de esa forma de una manera probablemente artificial.

Efectivamente, tras las correspondientes catas y excavaciones, el círculo comenzó a arrojar diferentes resultados, convirtiéndose en uno de los hallazgos más

satisfactorios de las labores arqueológicas impulsadas por la Fundación. La enorme cantidad de restos encontrados, sobre los que se aplicó la datación mediante radiocarbono (Carbono 14) permitieron situar cronológicamente la inhumación durante la Edad del Bronce.

El descubrimiento de este yacimiento completo ha permitido a los arqueólogos continuar la búsqueda de otros círculos con optimismo. Pese a que las últimas campañas no han resultado muy fructíferas, se espera, en acciones sucesivas, poder seguir excavando otros círculos que puedan encontrarse en la zona.



Nº 106

Se trata de un monumento funerario datado alrededor del 1000 antes de Cristo, bajo la adscripción cultural de finales de la edad del Bronce, ubicado en el aparcamiento del Pllan de La Sarra, se excavó desde el 21 de julio al 8 de agosto de 2005, por Carine Calastrenc, Mariví Pastor Sánchez y Juan José Ruiz López.

Este tipo de estructuras se asocian a culturas con una base económica ganadera trashumante. A modo de explicación del monumento y de cómo lo construyeron hay que decir que en un principio antes de colocar la corona de grandes bloques de granito se efectuó una decapación o fosa del entonces suelo vegetal y parte del geológico de la zona. Posteriormente se colocan los megalitos de granito (propios del lugar) en disposición circular conformando un diámetro medio exterior de 4,80 metros y en una posición central, excavando previamente el geológico, se inserta el “caisson” o cista compuesta por losas de esquisto (propios del lugar) formando una cella rectangular con unas dimensiones de 0,70m (de norte a sur) x 0,40m (de este a oeste) y 0,35m de profundidad. Posteriormente una vez construida la estructura, se da paso a la fase de uso, que en este caso, gracias a las fuentes materiales, se sabe que es ritual-funeraria, pues se halló alrededor de la cista rectangular un depósito anexo de restos de un fuego asociado a una ofrenda de carácter religioso.

En el interior de la cista de lajas de esquisto aparece una incineración humana pues hay esquirlas de huesos humanos calcinados, ajuar funerario (urna de cerámica donde seguramente estaban depositados los restos del individuo y restos de un brazalete de bronce). Seguidamente se colmata la sepultura y todo el interior del círculo (galga) mediante un empedrado colocado de forma voluntaria y con algún significado supersticioso, no es fruto de un derrumbamiento de una estructura de techumbre. La estructura se abandona y con el paso del tiempo queda cubierta en parte por el manto vegetal, dejando a la vista solamente la parte superior de los bloques que componen la corona simple.

Informe realizado por Carine Calastrenc Carrère, Mª Victoria Pastor Sánchez y Juan José Ruiz López.

Informe circulo N1-106.pdf 3,68 MB